El Problema con Sistemas de CAA Robustos, Lenguaje Asistido y la Cita de los "84 años"

Actualmente la práctica de exponer a aprendices de CAA a sistemas robustos y Lenguaje Asistido o Modelado sin Expectativas es bien conocida y ampliamente recomendada en el campo de la CAA. En su mayoría, los profesionales de CAA están conscientes de que modelar sistemas de CAA robustos no solo es buena práctica sino que debe introducirse lo antes posible y aunque la aceptación por parte de todos los miembros del equipo sigue siendo un desafío, Lenguaje Asistido con sistemas robustos está siendo recomendado más que nunca.


Si bien muchos niños aprenden a usar SCAA robustos con exposición constante, otros no lo hacen a pesar de semanas, meses e incluso años de modelado. ¿Qué hacemos cuando los niños no parecen notar el dispositivo, solo notan sustantivos muy motivadores de manera inconsistente o no parecen interesados/motivados por la comunicación con imágenes a lo largo del tiempo? Los expertos nos dicen que sigamos intentándolo, que aprender CAA lleva tiempo y que debemos brindar al menos la misma exposición de aprendizaje que brindamos a los bebés que aprenden a hablar. Para transmitir esta idea, compartimos la famosa cita de los "84 años" de Jane Korsten: "El niño promedio de 18 meses ha estado expuesto a 4.380 horas de lenguaje oral a un ritmo de 8 horas por día desde el nacimiento. Un niño que tiene un sistema de comunicación aumentativa y recibe terapia del habla/lenguaje 2 veces a la semana durante 20-30 minutos alcanzará la misma cantidad de exposición lingüística (en su idioma CAA) en 84 años".


Esta poderosa cita ha alentado a muchos de nosotros a seguir intentando indefinidamente en ausencia de señales claras de atención o interés por parte del niño. Pero pensemos en esto por un momento... Si bien es cierto que los padres modelan el lenguaje oral a los bebés durante al menos un año antes de esperar que hablen, esta cita no toma en cuenta lo que hacen los padres cuando los bebés NO responden a lo largo de meses al lenguaje oral como se esperaba. Consideremos el escenario de bebés con pérdida auditiva. Aunque la edad media de identificación de pérdida auditiva severa a profunda es de 20,5 meses (Canale, 2006), existe consenso sobre los beneficios de la identificación de la pérdida auditiva dentro de los tres primeros meses de vida de un niño. Idealmente, el suministro de prótesis auditiva y/o la introducción al lenguaje de señas se inician entre los 3 y los 6 meses de edad.


Es claro que cuando los padres se dan cuenta de que su bebé tiene dificultades significativas para percibir el lenguaje oral, cambian de rumbo, buscan respuestas, toman decisiones y exploran opciones.


Cabe entonces preguntarse... ¿es en el mejor interés del niño seguir intentando indefinidamente con sistemas robustos de CAA en presencia de señales de participación mínimas o inconsistentes a lo largo del tiempo? ¿Cuándo deberíamos cambiar de rumbo? ¿Y cómo deberíamos cambiar de rumbo?


¿No es hora de que empecemos a discutir este tema?



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